Imagine She and She


Etiquetas, egoísmo
diciembre 13, 2007, 8:18 pm
Filed under: sexismo, Textos, Todo, Veganismo

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Normalmente la gente se etiqueta de “egoísta”, “envidioso/a”, “vago/a”, “mentiroso/a”, “iracunda/o”, “egocéntrica/o” y un largo etcétera, una vez se acomodan a sus defectos pretenden que el resto lo asuma y no hacen ni el más mínimo esfuerzo por modificar partes de su conducta. El hecho es que etiquetarse y estancarse en la típica frase “es que yo soy así”, tiene repercusiones en uno/a mismo/a y en otros individuos.

Habitualmente, en las películas románticas por ejemplo (y en la vida real), hay personajes que están más que acostumbardos a engañar a su pareja, o a evitar cualquier tipo compromiso con los que le aman (y cuando digo compromiso no hablo de bodas), o a no perdurar con la persona que quieren simplemente porque siempre han ido de flor en flor. En las películas se da un momento en el que el protagonista sufre, porque termina perdiendo a esa persona, la echa de menos, siente celos, dolor, se ve solo y de pronto un ¡Clip! que le hace cambiar drásticamente, de la noche a la mañana es otra persona, e irremediablemente consigue a la novia/amiga perdida. En el fondo, es una modificación egoísta, solo porque él se ve afectado es capaz de replantearse sus hábitos, su conducta, sus ideas.

En la vida real sucede más o menos lo mismo. Las personas suelen cambiar sus actitudes SOLO en función de si se perjudica a sí mismo/a, y como mucho, como muy lejos suelen cambiar aquello que puede afectar a su familia o gente más cercana. Quiero con todo esto decir, que me sorprende negativamente cómo parte de la sociedad (que no toda, afortunadamente conozco a muchísimas personas maravillosas y justas) se conciencia tan solo y unicamente de aquello que le afecta, sin pensar ni por un momento en transformar todo aquello de sí mismos/as que tiene consecuencias directas sobre otros/as. Por ejemplo con los animales no humanos, muchas veces cuando le cuentas a alguien que ser vegetariano/a salva miles de vidas responden “ya, pero es que a mí los animales no me gustan especialmente”, ¿qué tiene que ver que alguien te guste para respetarle y cambiar aquello de tí que les perjudica?, por esa regla de tres el sexismo, el racismo o la homofobia nunca se extinguirían, si para respetar a otro individuo tiene que gustarte, tiene que parecerse a ti (en la raza, el sexo, la orientación sexual o la especie) o tiene que ser tu hijo/a apañados/as estamos.

Deshacerse de las etiquetas es un gran paso, reflexionar sobre cómo podemos mejorar, siempre mejorar, para no afectar a otros es el siguiente paso, el que nos hará más justas/os.

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2 comentarios so far
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Cuanta razón tienes! No es necesario que te guste alguien para tratarle con respeto. Pero todo esto, más que por el “no gusto” viene por la creencia de que se trata de seres inferiores. Ahora lo son los animales, antes fuimos las mujeres, los y las homosexulales y así.
Se han necesitado tantísimas investigaciones para que los científicos “descubrieran” que los animales sí tienen sentimientos. Me quedo boquiabierta, yo lo descubrí a los cuatro años, mucho antes de aprender a escribir siquiera y sin realizar ninguna investigación, por el simple hecho de comprobar que un animal se alegra de verme ya lo supe.

También me sorprende que haya gente a la que “no le gusten los animales especialmente”. Es como decir que no te gusta la vida especialmente, o que no te gusta este planeta… o no sé.

Claro que sigo visitandote, no dudes de que has ganado una lectora.

Comentario por aminuscula

Efectivamente, es precisamente el considerarles inferiores lo que supone que una parte de la sociedad ignore e infravalore el asesinato, el sufrimiento, la tristeza de millones de animales no humanos que a día de hoy permanecen en granjas, laboratorios, circos, zoológicos, ruedos etc. Esta consideración se denomina especismo, el especismo es una forma de discriminación arbitraria (como el sexismo, el racismo o la homofobia) que infravalora los intereses de animales no humanos por el simple hecho de no pertenecer a la especie humana.
Todos somos animales, todos (niños, mujeres, gatos, corderos, vacas, hombres, peces, hamsters…) tenemos una capacidad común: La de sentir. Y sentir supone inmediatamente el nacimiento de dos intereses básicos: difrutar de nuestra vida y no sufrir. Todo animal (humano o no humano) asesinado, encerrado, vendido, abandonado, discriminado, golpeado, separado de su familia (algo que es producto directo del consumo de carne, peces, huevos o leche), humillado, electrocutado no puede ser ni lejanamente feliz, ni por supuesto respetado/a en dichos intereses.
Tienes razón en todo lo que comentas “aminuscula”, es interesante. Y sí, es cierto, no hay que ser muy lista/o para darnos cuenta de que un animal no humano siente, es algo que se percibe a simple vista, lo que sucede es que el especismo (como forma de discriminación) está implícito en todo desde que nacemos: medios de comunicación, libros de texto, lenguaje, cuentos…Por ello es necesario el trabajo de cada una de nosotras/os, para informar al mayor número de gente posible sobre esta injusticia, con nuestro ejemplo, con nuestros conocimientos, con activismo, con palabras, con acciones…
Un abrazo y encantada nuevamente de verte por aquí!

Comentario por sheandshe




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